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El IRFAP evalúa la incidencia del oidio y la cercospora en algarrobos en diferentes fincas de Mallorca

El algarrobo es un cultivo tradicional de gran importancia agronómica, paisajística y económica en las Illes Balears. Desde el año 2022, el IRFAP lleva a cabo el seguimiento de la incidencia de oidio y cercospora en diferentes variedades de algarrobo presentes en fincas de Mallorca, con el objetivo de conocer mejor el comportamiento de estas enfermedades y su evolución en nuestras condiciones de cultivo.

El oidio, causado por Oidium ceratoniae, Es una enfermedad fúngica que afecta principalmente a hojas, brotes tiernos y frutos en crecimiento, con manchas blanquecinas de aspecto polvoriento. La cercospora, asociada a Pseudocercospora ceratoniae, provoca manchas oscuras en las hojas y puede ocasionar defoliación prematura, reduciendo el vigor del árbol y su capacidad productiva. Ambas enfermedades pueden tener una incidencia importante sobre el estado sanitario del cultivo y sobre la calidad de la producción.

El seguimiento se realiza mediante muestreos de campo en primavera y otoño, coincidiendo con la aparición de las primeras hojas afectadas. Actualmente se evalúan cerca de una quincena de variedades de algarrobo en fincas repartidas por toda Mallorca, con diferentes sistemas de manejo, en regadío y en secano. En cada árbol se muestrea una superficie de 1 m² repartida entre las orientaciones norte y sur. Se contabilizan las hojas sanas y afectadas y se calcula el porcentaje de afectación.

Los datos recogidos evidencian una evolución creciente de la incidencia de oidio y cercospora a lo largo de las distintas campañas de seguimiento. En el caso del oidio, los resultados actuales muestran una afectación elevada, con valores que, de forma general, se sitúan en torno al 80% de hojas afectadas y que, en determinadas variedades, se aproximan o superan el 90%. Por lo que respecta a la cercospora, la incidencia es aún más generalizada, con numerosas variedades y fincas que presentan niveles de afectación cercanos al 100%.

Ante la dimensión que ha adquirido esta problemática, es necesario avanzar hacia una estrategia de actuación más definida para el control del oidio y la cercospora en algarrobo. Los resultados obtenidos deben servir como base para orientar recomendaciones técnicas al sector, mejorar el manejo de las fincas y valorar qué medidas pueden ser más eficaces para reducir la presión de estas enfermedades.

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