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El IRFAP inicia el primer programa de selección de portainjertos de algarrobo para afrontar los retos del cambio climático

El ensayo pionero abre la puerta a identificar los árboles más resistentes a la sequía, las altas temperaturas y las nuevas condiciones de la agricultura mediterránea

El Instituto de Investigación y Formación Agroalimentaria y Pesquera de les Illes Balears (IRFAP) ha puesto en marcha en la finca experimental de Sa Granja el primer ensayo con portainjertos clonales de algarrobo de las Islas Baleares, una iniciativa pionera que representa el punto de partida de un futuro programa de selección de material vegetal adaptado a los efectos del cambio climático.

Aunque el algarrobo es uno de los cultivos mediterráneos mejor adaptados a las condiciones de sequía, los escenarios climáticos futuros plantean nuevos retos para la agricultura balear. El aumento de las temperaturas, la reducción de la disponibilidad de agua y el incremento de los episodios climáticos extremos hace necesario identificar y seleccionar aquellos materiales vegetales capaces de mantener su productividad y viabilidad en condiciones cada vez más exigentes.

Con este objetivo, el IRFAP ha iniciado la evaluación de dos portainjertos clonales seleccionados, que se compararán con el sistema tradicional de pie de semilla utilizado habitualmente en las Islas Baleares. Estos portainjertos, obtenidos mediante técnicas de cultivo in vitro, permiten disponer de plantas genéticamente idénticas y estudiar con precisión sus características agronómicas.

Durante los próximos años, los investigadores analizarán aspectos como el vigor de los árboles, la compatibilidad con distintas variedades, la productividad, la uniformidad de las plantaciones y su respuesta frente a las condiciones ambientales.

Más allá de los beneficios productivos, este ensayo constituye un primer paso hacia la identificación de futuros portainjertos que puedan aportar una mayor resiliencia a los cultivos. El objetivo final es disponer, en un futuro, de árboles mejor adaptados a la disponibilidad limitada de agua, a los suelos más pobres y a las condiciones climáticas que se prevé que caractericen al Mediterráneo durante las próximas décadas.

El proyecto también permite avanzar en la modernización del cultivo del algarrobo, una especie que ha experimentado una importante revalorización económica durante los últimos años y que se ha convertido en una alternativa estratégica para muchas explotaciones agrarias de las Islas Baleares.

Este ensayo es sólo el comienzo de un proceso de investigación a largo plazo, pero sitúa a las Islas Baleares entre los territorios pioneros en el estudio de los portainjertos de algarrobo y en la generación de conocimiento orientado a adaptar los cultivos mediterráneos a los efectos del cambio climático.

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