El uso de asnos para controlar la vegetación de los torrentes de Sóller, una iniciativa que estos días ha despertado el interés de diversos medios de comunicación, tiene su origen en un trabajo de investigación aplicada impulsado hace más de una década por la Consejería de Agricultura, Pesca y Medio Natural a través de una de las entidades predecesoras del actual Instituto de Investigación y Formación Agroalimentaria y Pesquera de les Illes Balears (IRFAP).
En 2015, SEMILLA —entidad integrada posteriormente en el IRFAP—, la Fundación Natura Parc y la Universita de les Illes Balears iniciaron un proyecto pionero para estudiar el uso de animales de pasto, especialmente asnos de raza mallorquina, como herramienta natural para el control de biomasa vegetal en espacios de interés ambiental.
El objetivo era evaluar si estos animales podían contribuir a reducir la acumulación de vegetación combustible de forma sostenible, disminuyendo al mismo tiempo la necesidad de intervenciones mecánicas y ayudando a prevenir incendios forestales.
Los resultados fueron muy positivos. El estudio demostró que el pastoreo con asnos permitía reducir en un 52% la biomasa aérea del carrizo (Ampelodesmos mauritanica), una de las plantas más abundantes e inflamables de nuestros bosques, responsable de favorecer la propagación de los incendios.
A partir de esta experiencia se desarrolló un trabajo académico de la Universitat de les Illes Balears y los resultados fueron publicados internacionalmente por el Centro International de Hautes Études Agronomiques Méditerranéennes (CIHEAM), contribuyendo a difundir el potencial de los equinos en la gestión sostenible del territorio mediterráneo.
Los investigadores concluyeron que esta metodología no sólo era útil en las fajas de protección contra incendios, sino también en otros espacios de interés ambiental como torrentes, zonas próximas a viviendas y entornos periurbanos.
Once años después, este conocimiento científico se materializa en actuaciones como la que lleva a cabo el Ayuntamiento de Sóller, que ha ampliado este verano su programa de limpieza natural de los torrentes con doce asnos procedentes de Natura Parc. Según ha informado el consistorio, los animales contribuyen a reducir la vegetación de los lechos de los torrentes, facilitan las labores posteriores de mantenimiento y permiten disminuir el uso de maquinaria, con menor impacto ambiental.
Este caso es un ejemplo de cómo la investigación aplicada puede generar soluciones prácticas para afrontar retos ambientales reales. El conocimiento generado por el actual IRFAP ha contribuido a poner en valor una herramienta de gestión basada en procesos naturales, sostenible, respetuosa con el medio ambiente y, a su vez, vinculada a la conservación de la raza autóctona de asno mallorquín.
La recuperación de estas prácticas tradicionales, avaladas por la evidencia científica, ofrece una alternativa eficaz para el mantenimiento de los torrentes, la reducción del riesgo de incendios y la mejora de la gestión de los espacios naturales de les Illes Balears.
